Así se nos presentaba el blanco Camino hoy, como una tupida alfombra blanca, solo alterada por pisadas de corzos y algún que otro jabalí. Si miráis se pueden apreciar.
El problema principal hoy, estuvo en nuestro cafelito diario de los primeros kilómetros, ya que el primer pueblo, San Juan, estaba a 12,5 kms, y mira por donde todo cerrado, el siguiente a 2,5 más allá Ceas, también todo cerrado y en Atapuerca, pues no estaba ni el que preparaba los bocadillos para el "homo atapuercensis", o sea que todo cerrado.
Y en estas, ya con 15 kilómetros en el cuerpo y sin tomar un triste café, seguimos ruta con una chocolatina y así hasta Cardeñuela. Aquí ya por fin nuestra recompensa.
Y con las fuerzas otra vez a tope y con los ánimos levantados, al ver que nos acercamos a un Burgos, distante en el horizonte y lejano aún para nuestras mochilas.
Y comenzamos a avanzar, primero las vallas del aeropuerto, ( que si que Burgos también tiene, aunque a ver quien me dice una conexión Burgos-????? ), después pasamos por polígonos. Y avenidas, amplias avenidas que nos devoran y nos llevan casi dos horas hasta llegar al centro. Antes eso sí el Camino, nos lleva a pasar por esa zona tan famosa por las protestas vecinales contra las obras de un bulevar "El Gamonal", y como si de la zona cero, el muro de Berlín u otros tantos, allí que va uno de mi pueblo y zas, foto para la posteridad.
Y por fin llegamos, y el centro de esta ciudad es sencillamente, fabuloso, mágico, increíble, además de histórico.