Y comenzamos nuestro caminar diario, tempranito como casi todos los días y con ganas, hoy ya con los compañeros de Tony y J,( Marisa y su novio) que se agregaron ayer.
Y el paisaje de esta tierra de nuevo nos envuelve y nos sorprende gratamente, y sus cambios climáticos nos hacen pasar del sol a la lluvia y de la lluvia a un perfecto arco iris lleno de cromatismos.
Y entre tanta belleza, y tanto disfrutar de ella, llegamos a la parada del día, donde reponer fuerzas antes de llegar a nuestra meta en Portomarin, el bar y albergue de Natalia, en Mirallos, justo nada más pasar Ferreiros. Este sitio donde el encanto y la amabilidad, aparte del buen yantar, te llegan a lo más hondo. Es este un sitio imprescindible del camino para comer bien, dormir (es gratis, pues son estas gentes de verdad, de corazón) o para parar solo aunque sea a hablar con las propietarias.
Pues son gente sencilla y que basan su trabajo en el servicio y en la acogida del peregrino, desgraciadamente son pocos los sitios así en el Camino, pero a través de estos medios hoy día hay que propagarlos y hay que hacer que se conozcan y agradecerlo aunque sea así.
Y este es mi sincero homenaje a esta familia de la señora Natalia y mi reconocimiento a su entrega y a la lucha por mantener su negocio y su desinteresado servicio frente a los caciques que aún perviven en esta Galicia rural.
La tortilla de patatas que veis, era mi desayuno, a las 11,30 a.m.
Y seguimos nuestro camino y nuestro disfrute y nuestro gozo de tan grata acogida y tan buen yantar. Y así, en menos de dos horas más ya estamos en Portomarín, con su embalse de Belesar y su río Miño, ahora descanso y a preparar nuestra etapa de mañana.
Y os dejo esta foto para que veáis que Rubalcaba también hace el Camino
http://youtu.be/m_PRu3oInjAMuchos bexos a tod&es
Ánimo cuadrilla!!! Tengo una mezcla entre envidia y admiración por vuestro buen hacer y esfuerzo!!! Aúpa!!
ResponderEliminarMikel